Si nos fijamos en lo que invierte cada país europeo en vivienda, podemos separar cuatro grupos. El primero compuesto por Holanda, Suecia y Reino Unido, que destinan más del 3,5 % del PIB. El segundo, integrado por Dinamarca, Francia y Alemania, que gastan entre el 1,5 % y el 2,5 %, mientras que Irlanda y Finlandia invierten en torno al 1,4 %. En el último grupo están España, Portugal y Grecia, países con el mayor índice de propietarios ocupantes y el presupuesto de los cuales se utiliza en ayudas directas al acceso a la propiedad.



